La difícil busqueda de trabajo
Ya sea por mi inexperiencia o bien por mi juventud, ahora, recién licenciado, me encuentro con la difícil problemática de encontrar un entorno laboral en que mis conocimientos en criminología sean algo de provecho. Para mi desesperación no sólo veo difícil encontrar algo fuera de la policía o del entorno penitenciario, dignos puestos de trabajo pero que no encajan con mis necesidades laborales, sino que parece casi imposible encontrar algo que me mantenga en el mundo científico sin hacer antes uno, dos o más masters.
A ésto hay que sumarle la imposibilidad aparente de encontrar un hueco para hacer un doctorado en criminología. Algo que solamente se puede conseguir, creo, desplazándome a otros lares de nuestro muy amado país (nótese un cierto tono irónico, sobre todo por el resentimiento frente al escaso valor que se le otorga a la criminología, y que hace que mis esfuerzos por encontrar un sitio como criminólogo se multipliquen) en los que, sin duda, no podré hacer nada sin un digno y bien remunerado trabajo o una de las escasas y valiosísimas becas que tan ansiosamente busca la gente.
Dicho esto, dándole así voz a mi frustración laboral, me entrego con esmero a trabajos más mundanos, preguntándome si mi papel como científico se quedará tan sólo en eso, un papel colgado en la pared (papel que. por cierto, cuesta aproximadamente 3000€ y dos años de esfuerzo). Sin embargo no seré el primer científico que se ve en esta situación y cual Einstein en oficinas de patentes, hace sus teorías entre bollos calientes a la hora del desayuno. Así que seguiré buscando y, como siempre, observando la realidad como científico.